Aquí explicamos la naturaleza del proyecto y su ingeniería con rigor pero en lenguaje claro: cómo investigamos, cómo se ejecuta y, sobre todo, cómo nos protegemos del autoengaño. No revelamos las estrategias concretas ni sus parámetros — eso es lo que protege a quien tiene una licencia —, pero sí todo el cómo y el por qué.
Signaria no es un indicador ni una corazonada: es un programa de investigación que mide, sobre años de historia de mercado, decenas de reglas de entrada y salida independientes. Las que sobreviven a un examen estadístico estricto forman un portafolio de estrategias. Otto es el software que ejecuta ese portafolio en tu cuenta de MetaTrader 5 — un solo Expert Advisor que opera las 21 estrategias como una sola cartera, sin emociones, 24/5.
La obsesión que ordena todo el proyecto es una sola: sobrevivir años, no ganar un mes. Por eso preferimos pecar de conservadores en la medición y declarar el límite, antes que prometer de más. Todo lo que ves en este sitio proviene de pruebas reproducibles; las cifras se reconcilian operación por operación con la plataforma.
Separar la inteligencia (qué operar y por qué) de la ejecución (cómo operarlo en el bróker) evita que un cambio en una capa contamine a la otra. La investigación vive en Python; la ejecución, en el lenguaje nativo de MetaTrader 5 (MQL5); la vigilancia, en una aplicación aparte que solo lee la cuenta.
En Python se descubren, se miden y se validan las estrategias sobre años de datos. Aquí vive todo el rigor estadístico: nada llega a Otto sin pasar antes por esta capa.
Un único Expert Advisor traduce esas reglas a órdenes reales: dimensiona cada operación por riesgo, aplica el nivel elegido y respeta el control de drawdown. Determinista y auditable.
Una aplicación de escritorio lee tu cuenta en vivo y la resume en un semáforo verde / amarillo / rojo, con avisos por Telegram. Solo observa: la plataforma es la única fuente de verdad.
Esta frontera nítida es también una garantía de seguridad: Otto solo ejecuta; SENTINEL solo lee. Ninguna capa puede “inventar” una operación que la investigación no haya validado.
Cada estrategia (lo que internamente llamamos un edge) empieza como una hipótesis sobre el comportamiento de un instrumento: un patrón de continuación, una reversión, una divergencia. Esa hipótesis se programa, se mide sobre años de historia y solo avanza si pasa un examen en este orden:
El detalle de cada regla — qué mira, con qué parámetros y en qué instrumento — es el activo que protege a quien tiene una licencia, y por eso no se publica. Lo que sí es público es el método con el que se decide su entrada, y la disciplina de descartar mucho más de lo que se acepta.
El error clásico del trading algorítmico es el sobreajuste: encontrar reglas que calzan perfecto con el pasado y fallan en el futuro. Todo el diseño de Signaria está pensado contra eso, con tres defensas que se aplican siempre:
El resultado que valida el método es concreto: en la validación forward, el período más reciente y nunca tuneado sigue siendo rentable en los cinco niveles de riesgo. Esa es la señal de que no estamos leyendo el pasado al revés. Puedes ver la tabla completa en Resultados.
Otto no arriesga lo mismo en cada estrategia ni opera con un lote constante. El riesgo se reparte y se controla con tres mecanismos:
A esto se suma un kill-switch real: corta nuevas entradas sin congelar la gestión de lo que ya está abierto, y está probado en simulacro para disparar en el punto exacto. Si una configuración es inválida, Otto aborta antes de operar (fail-closed): nunca opera “por defecto” un perfil que no pediste. Compara los cinco niveles en Niveles de riesgo.
El portafolio se reparte entre mercados que tienden a moverse por razones distintas, de modo que el riesgo se diversifica en lugar de concentrarse:
Pares mayores y cruces — el núcleo líquido del portafolio.
Oro y plata, con su dinámica propia frente al dólar y al riesgo.
Bolsas como el DAX, el S&P 500 o índices de Asia-Pacífico.
Gas natural y derivados del petróleo, de estacionalidad marcada.
Las criptomonedas líquidas, con un recorte de riesgo extra por volatilidad.
Las estrategias se eligen con correlaciones bajas entre sí: el riesgo se reparte, no se duplica.
No todas las estrategias operan a la vez ni en todos los brókers: la cobertura de instrumentos de tu bróker es, de hecho, la variable que más mueve el resultado real. Por eso entregamos perfiles probados por bróker.
Para confiar en una cifra primero hay que poder reproducirla. Cada operación de nuestras pruebas se reconcilia operación por operación con el Probador de Estrategias de MetaTrader 5, con cero diferencias. El backtest es tick-a-tick (every-tick basado en ticks reales) sobre el período 2023.08–2026.05, alrededor de tres años de mercado.
El backtest es el techo, no una predicción. El motor modela cero slippage y los spreads de un bróker demo; en real hay costos que erosionan el resultado (estimamos un haircut de ~1–2,5% del neto según el bróker). Por eso hoy Otto está en validación con paper-trade en vivo y no vendemos licencias hasta confirmar la rentabilidad operando en real. Rentabilidad pasada o simulada no garantiza resultados futuros.
Únete a la lista de espera: compartiremos los resultados del paper-trade de forma transparente, y avisaremos primero a quienes estén en ella.